El EBITDA es el beneficio de una empresa antes de restar intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones: mide la capacidad del negocio para generar beneficio con su actividad pura, sin el efecto de cómo está financiado o de decisiones contables como la amortización de sus activos.
Cómo se calcula, paso a paso
Se parte del beneficio neto de la cuenta de resultados y se le suman los intereses financieros pagados, los impuestos, y las amortizaciones y depreciaciones del ejercicio. El consultor empresarial te daría el resultado es un indicador que permite comparar la rentabilidad operativa de dos empresas, aunque una tenga mucha deuda y la otra ninguna, o aunque una haya invertido mucho en maquinaria reciente y la otra no.
Un ejemplo sencillo
- Beneficio neto: 50.000 euros.
- Más intereses financieros pagados: 8.000 euros.
- Más impuesto de sociedades: 15.000 euros.
- Más amortizaciones del ejercicio: 12.000 euros.
- EBITDA resultante: 85.000 euros.
EBITDA no es lo mismo que caja disponible
Es uno de los errores más habituales: un EBITDA alto no significa que la empresa tenga ese dinero disponible en el banco. No tiene en cuenta el pago real de impuestos, la devolución de deuda, ni las inversiones necesarias para mantener el negocio, así que conviene mirarlo junto al flujo de caja antes de sacar conclusiones sobre la salud real de la tesorería.
Si quieres calcular el EBITDA real de tu empresa y entender qué te dice sobre tu negocio, consulta nuestros ratios financieros.
3. Bloque de FAQ
¿El EBITDA sirve para comparar empresas de sectores distintos?
Con cautela: es más útil para comparar empresas del mismo sector, con estructuras de costes e inversión similares, que para comparar negocios muy diferentes entre sí.
¿Un EBITDA negativo significa que la empresa va a quebrar?
No necesariamente de forma inmediata, pero sí indica que el negocio no genera beneficio con su actividad pura antes de financiación e impuestos, una señal de alerta que conviene analizar con detalle cuanto antes.